Las manicuristas colombianas gozan de buen reconocimiento en los centros de estética y peluquerías españolas por su manera de arreglar las uñas. Al comienzo las clientas miraban con curiosidad la forma con la que estas chicas llevaban decoradas sus uñas. Poco a poco se han dejado seducir por la vanidad colombiana y ahora piden toda clase de decorados.
Si se les pregunta a las manicuristas colombianas cómo han cautivado a las clientas españolas todas coinciden en que ha sido básicamente su delicadeza a la hora de trabajar. “En el mercado ya hay máquinas que permiten hacer decorados de manera rápida y sencilla pero yo prefiero decorar las uñas de forma manual. Cuando una persona me dice que le arregle las uñas lo hago como si fuera una obra de arte y procuro que me queden perfectas” dice Adriana Lucía Rivera Soto, una joven colombiana que desde hace 17 años trabaja la manicura.